domingo, 8 de marzo de 2015

Pentagramas desordenados

Volamos y volaron los días...


Tarde, noche y mañana,
nuestra mirada se cruzaba
en aquel sofá,
al que yo llamaba cama.

Tarde.
Nuestros himnos se tornaban
en una lucha armada,
a la que tú llamabas revolución
y yo, cocina desordenada.
Cocina en la que tú preparabas,
un águila en llamas.

Noche.
Nuetras manos se cruzaban,
contenidas,
ateridas se buscaban.

Noche,
de lamentos sofocados,
amores marchitos,
y Rey de corazones derrocado.
Bajo sentencia, desterrado,
de un corazón en llamas,
incinerado.

Mañana.
Nuestras palabras se gritaban,
a voz de eco
y sin garganta.

Mañana, no vendrás,
mañana, no iré yo.
Una tormenta sembraste
que aviva mi interior,
y ruge como agua
que riega una flor.

Tarde, siempre será tarde.
Tarde, y aún recuerdo,
cuando cosíamos los pentagramas,
después de haber roto
las notas que vestía tu guitarra.

María Isabel Romero Pérez

3 comentarios:

  1. Hola Mª Isabel.
    Ya tienes unos cuantos reconocimientos, pero creo que mio ninguno.
    A si que ahí lo tienes:

    http://abrazodelibro.blogspot.com.es/2015/03/mencion-parabatai.html

    Espero que te haga ilusión. Tanta como a mí leer tus poemas.
    Un abrazo

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  2. Me quedo por aquí como el Nº 47 de tus queridos lectores.

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  3. Gracias por todo, eres bienvenido a este hogar. Un abrazo.

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