jueves, 3 de julio de 2014

Anhelos marchitados

En mi defensa diré que la tristeza es el mayor estado de embriaguez. "Que mis huellas no delaten que mi corazón está lleno de sentimientos, que sea la máscara sobre mi pecho un muro de lamentos."

Quería llorar,
cerrar los ojos y mecerme con el viento.
Quería besar,
tus párpados con mi aliento.
Quería ver contigo,
los verdes prados en invierno.

Quería... Y aun sentía,
que la primavera palidecía.
Y eran los colores,
aquellos que habían muerto
en mis charcos de melancolía.
Y era alcohol,
la lluvia que ya no caía,
que sin gota no embriagaba,
la tristeza de esos días.

Quería... Habría querido escapar,
buscar tus ojos en la profundidad del mar.
Habría querido olvidar,
que fuiste tú quien me enseñó a respirar.

María Isabel Romero Pérez

4 comentarios:

  1. Un lienzo hermoso de poema, que plasma la tristeza con “el palidecer de primavera”, que se extingue, en “los charcos de la melancolía”, que deja la lluvia cuando se ha ido; con esa ilusión perdida de querer sentir su amor “meciéndose con el viento”, y ver con él, los prados verdes en el invierno de su tristeza.

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