lunes, 31 de diciembre de 2012

Recuerdos congelados entre un sueño fantasmal

"Este poema está inspirado en un sueño invernal que atormenta mi razón. Transcurre en la primera nevada de mi pequeño pueblo, el frío del ambiente era el mismo que recorría mis venas, helando mis sentimientos y avivando mi intenso dolor. Sin embargo, esta pesadilla mostró en mi corazón el estado de melancolía en el que sumiría toda mi alma si una de las personas a las que más quiero desapareciese de mi vida, ayudándome a tomar una decisión personificada, mi inspiración, mi felicidad."



Alma congelada,
paisaje frío invernal.
Muestra que se esconde,
tras tus ojos de cristal.

Venas de metal,
sonrisa de acero.
Tristeza inmortal,
¡no te quiero!

Resuena en mi interior,
tu amarga confesión.
Mi profundo amor,
arrancaste de tu corazón.

Blanca nieve,
hiela todo de esplendor.
Maravilloso entorno,
cubierto de frío dolor.

Martirizada,
melancólica sin razón.
No volveré a escribir,
te llevaste mi inspiración.

El bosque duerme,
muere su interior.
Atrapado entre la nieve,
queda su corazón.

Vampiro de estación,
el árbol guarda su flor.
Necesita alimento,
se sirve de calor.
Vampiro humano,
sobrevivo con dolor.
Aquello que me mató,
fue la carencia de amor.

María Isabel Romero Pérez

domingo, 25 de noviembre de 2012

Llanto sobre mármol

"Mas a mi pesar, vuelvo a llorar causa de la muerte, mi corazón se quiebra, tu ida me duele. La muerte fue temprana, entre esperanza marchaste, a tus seres más queridos, entre las manos de la vida dejaste. Te dedico estos versos, pues mis lágrimas no son más que los ríos que corren por mis mejillas."



Viento gélido invernal,
lloro por tu causa.
Un alma mortal,
acabas de arrebatar.

Solo quedan las hojas,
sobre tu triste inscripción.
Mientras mueren las rosas,
que presionaron tu corazón.

La tierra,
cubriendo va tus pies.
Empieza a amanecer,
bajo tierra,
irás a permanecer.

Mis lágrimas,
no puedo contener.
Me siento consciente,
nunca te volveré a ver.

Egoísta ráfaga invernal,
lloro por tu causa.
Un corazón mortal,
acabas de congelar.

Un triste destino,
un triste final.
Mantuvimos esperanza,
ante la brisa invernal.

Solo quedan los recuerdos,
tu consejo paternal.
Tu sonrisa quedará,
como un recuerdo inmortal.

María Isabel Romero Pérez

sábado, 13 de octubre de 2012

Mi esencia, tu amor

"A veces sentimos una punzada de melancolía en momentos muy sentimentales de nuestra vida, necesitamos nuestra medicina, la felicidad, y un solo recuerdo basta para recuperarla."




Un sonido de reloj,
resuena en mi interior.
Las horas pasan,
necesito tu calor.

Sentada en el viejo sillón,
añorando tiempos de amor.
Recordando en mi corazón,
la inexistencia del dolor.
Pues mi alma se quema,
arde con intenso fulgor.
Saber de tu lejanía,
me quebranta el corazón.

Como un espíritu errante,
se encuentra mi razón.
Mi alma vacía,
busca tu brillante corazón.
Perdida en la lejanía,
se encuentra mi inspiración.

Tu carencia me destroza,
aviva mi dolor.
Necesito esa esencia,
muero por tu amor.

María Isabel Romero Pérez

sábado, 29 de septiembre de 2012

Mi rosa caduca

Tengo el honor de inaugurar mi primer blog literario con un poema dedicado a una persona a la cual tengo mucho aprecio y ya no está entre nosotros, cuya pérdida me sumió en un tiempo de melancolía, pues allá donde estés, aquellos que te conocimos no te olvidaremos, siempre en nuestro corazón. Humildemente te dedico estos versos, esta metáfora:




Primavera manifiesta,
rosas rojas y esplendor.
Hermosa estación,
las flores abren su corazón.

Alegres cantos inundan,
los bosques de dulce amor.
Las horas pasan,
huelen a próximo dolor.

El tiempo y su parentesco,
vívido cambio de estación.
La luz solar se aleja,
mas se acerca su temor.

El viento azota las hojas,
las arranca de su flor.
En la profunda agonía,
la rosa es desterrada.
Jardín de melancolía,
como cementerio un jarrón.

La rosa marchita,
muere sin temor.
El espíritu del bosque,
la guarda en su corazón.

María Isabel Romero Pérez